lunes 16 de junio de 2008

Espejo

Espejo,
miro a través de tu espacio de silencio
y me encuentro atravesado
por el tiempo pasajero.

Espejo,
trato de reconocerme
pero hay veces en las que ni me siento.
O en realidad he perdido
la espontaneidad de mi reverbero?

Espejo,
imagen rescatada
desde un momento un poco incierto.
El día pasa a noche en un juego
de misterios de cristales.

Espejo,
tomo tu lugar desde otro plano
y mi espacio se convierte en un frondoso
bosquejo de nuevos imanes
que se esparcen por mis jóvenes
sintonías de reflejo.

Espejo,
siento mío lo antes tuyo
y me camuflo en la distancia
que nos separa
que es la luz que nos traspasa
que es el aire que no supimos suspirarnos
cuando descubrimos que no éramos uno
sino el eco de ambos.

Espejo,
divagante, anhelante,
un mundo perdido
en subterfugios trashumantes.
Ida y vuelta,
años que van,
vidas que vuelan.

Espejo,
siempre atento a disociarme
en tu mirada dual
que narra desde afuera
y hacia adentro.


Espejo,
debo desorientar este caparazón vidriado
y escapar al mundo desalmado?
Debo entrar en convergencia
y desaparecer del foco
que ilumina mi apariencia?

Espejo,
palmo a palmo
escucho tu desesperación
de falso encierro.
Rompo en mil pedazos el instante
y lo muto en mis recuerdos

Espejo,
me veo espejo.
Espejo.

Mar.

2 comentarios:

Mariana dijo...

cuando descubrimos que no éramos uno
sino el eco de ambos.


Qué lindo!
Hola poeta! Gracias por la visita! va ser mutua entonces! =)

Lucy in the Sky dijo...

Vos le hablás al espejo pero el que te escucha, es el que te devuelve la mirada desde el otro lado. Hermoso poema.