viernes 23 de mayo de 2008

Abriendo caminos (III)

Me desprendo del efímero vaivén
del fuego eterno y planeo.
No soy parte de la tierra,
soy fracción del todo que la rodea.
Y vuelo, y soy del Aire que venero.
Subo bien alto para tener
mirada distante.
Emprendo el viaje que oxigena
mis pesares y me pierdo en el éter.
Propago lo que antes era cuerpo
por los surcos de nuevos vientos.
Y me deslizo por el tiempo.
Abro densidades atmosféricas
y me impregno de aromas extranjeros.
Luces, colores, silencios, zumbidos,
todo atraviesa mi esencia
que ya es parte y todo del vacío
que crea esta bóveda celeste.
Planeo.
El brillo solar me despereza
y siento la paz que transmite
el flotar sobre este planeta.
Viajo lejos,
sigo extendiendo mi aire
y poco a poco abrazo más porciones
de mi baile de sin tierra.
El instante entre el día y la noche
es la nada eterna.
La luz lunar y las lejanas estrellas
vuelven a colorear el vacío
y la nada otra vez espera.
La noche me atraviesa.
Bellos misterios flotan alrededor
de mi sustancia.
Destellos chispeantes me recuerdan
como antes era.
Despierto de mi viaje de aire puro,
la sonrisa se dibuja en mi nuevo cuerpo
de materia.
Bajo de las profundidades arcanas
y mi naturaleza se renueva.
Gracias Aire por haberme transformado,
mutado,
y vuelto a la tierra.
Así mi nuevo viaje es recuerdo,
y es recuerdo que queda.

Mar.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

uuuaaauu!!!!! quiero volar (en..con..?) ese aire!!! ajajajaja
Me encantó!
Che, te dijo alguien que te pareces al cantante de ESTELARES??
mira el video ayre...
Andrea